Esta Es La Mejor Forma De Viajar Por El Planeta Sin Ser Millonario (Ni Ganar

Hace precisamente un año os escribía recién aterrizado de mi primera aventura americana tras haber recorrido la distancia que aparta la Urbe de Guatemala con Managua en un mes. De ahí que, esta me parece una buena opción si querés viajar sola y no te animás a empezar: andá los primeros días semanas con alguien, entrá en confianza con el viaje y después vas a ver que te resultará mucho más simple continuar. Solo por ser extranjera y estar sola, mucha gente me obsequió comida, me invitó a sus casas, me acompañó a tomarme un medio de transporte, me asistió a encontrar calles, me hizo regalos, me asistió con el idioma y me trató como a una hija. A la inversa, estoy tan abierta y receptiva ante el mundo que me resulta considerablemente más fácil conocer gente que si estoy viajando con alguien. Suelo quedarme en hostels en casas de familia, y en los dos casos es muy fácil interaccionar con otros viajantes y con la gente local.

Una de las cosas que más me agrada de viajar sola es lo simple que me resulta entrar en contacto con las mujeres locales. Hay culturas donde los roles están muy marcados y donde, si viajas con un chaval, las mujeres no se te aproximan. Viajé prácticamente dos meses, gran parte con mi amigo Andi, y toda vez que salí a pasear sin él, las mujeres marroquíes me sonrieron, se me aproximaron para dialogar y hasta me agarraron del brazo —sin solicitarme permiso ni perdón— y me llevaron de camino con ellas.

Relacionado con lo anterior, al viajar sola descubrí que existe mucha solidaridad entre las mujeres de todas unas partes del mundo: hay como un pacto silencioso de cuidarnos entre nosotras. Siete años de viajes —sola, acompañada, en pareja, soltera, con amigas, con amigos, con familia— me mostraron que todo tiene su lado B , y que viajar sola asimismo tiene sus desventajas. Podría decirte que no, que viajar sola es perfecto, que no pasa nada, mas sería irresponsable de mi parte no mostrarte la otra cara de la moneda. Mantenete en espacios públicos y no aceptes ir con ellos a lugares donde estarás sola.

Varias tácticas: decí no con firmeza, inventate un marido —ponete un anillo y tené una fotografía a mano— ignoralos. Si intentan hacerme algo con violencia sé que me será más difícil huir de la situación. Sin embargo, puedo contar con los dedos de una mano las veces que sentí miedo por mi seguridad en estos siete años: fueron muy pocas, y te las cuento aquí abajo para que no te produzcas fantasmas pensando en qué me habrá pasado. Crucé la frontera de Nicaragua a Honduras con mi amiga Belén, con quien viajé un mes por Centroamérica. Me pasó en Islandia —el país más seguro que debo haber pisado en mi vida—, viajando a dedo con mi amiga Lau, y lo cuento mejor en este post.

Alrededor nuestro solo había hombres, y nos dijeron cosas como: No confíen en estos taxistas, si las matan nosotros no vamos a enterrar los cuerpos” —esto debe haber sido lo peor que me afirmaron en 7 años—, Vengan conmigo, soy policía”, No vayan con él, es patraña que es policía”, y cosas así. Soy Sofía, tengo 19 y el año próximo haré un viaje de mes y medio por Europa con dos amigas.

Tuve miedo (pánico prácticamente) una sola vez haciendo autostop, y fue por algo que tal vez fue imaginación mía, por el hecho de que visto de afuera no pasó nada, solo fue una sensación de peligro. Cuando hago Couchsurfing casi siempre y en toda circunstancia escojo quedarme con chicas, parejas familias, aunque también me he quedado con chicos que viven solos pues tenían muy buenas referencias, porque eran amigos de amigos su perfil me generaba confianza. De esta manera, pude conversar un ratito con una familia Sikh de Malasia y llegué bien a destino.

Se sabe que muchos/as emplean Couchsurfing como una web de citas —y sino más bien, sepanlo—, mas en general es simple percatarse con lo que ponen en su perfil: me chifla cocinar y soy buen masajista”, solo admito mujeres”, superficie para dormir: compartida” y cosas de esta manera. Las chinas y yo : sobre la conexión que sentí con las mujeres chinas y cómo me cuidaron en todos los lugares del país.

Hubo tres, por poner un ejemplo, que me adoptaron por unos días y me llevaron de viaje con ellas, si bien no conseguimos hablar ni una palabra —nos sacamos un montón de fotografías juntas, eso sí—. Montevideo sin Paula : de qué manera fueron mis días sola en Montevideo, mientras esperaba a que llegara mi amiga Pau. Final del juego : mis últimos días sola en Marruecos, tras haber viajado un mes y medio con mi amigo Andi.

Viajar sola me dio libertad, me dejó tomar contacto con mujeres que de otro modo no podría haber conocido, me hizo menos tímida y más agradecida. Viajar sola me demostró, también, que el planeta es mucho más hospitalario de lo que nos cuentan y que las chicas podemos viajar solas, afirmen lo que nos afirmen. Yo deseo hacer estos viajes desde hace mucho, y si te animas podemos coordinar de viajar juntas.

Puede que viajar sola no sea para todas, mas para saberlo hay que probar y no decir no puedo de entrada por culpa de los miedos extraños. Si querés viajar sola, hablá con chicas que lo hagan y no te guíes solo por lo que te afirman quienes jamás salieron de su urbe. Si bien hice muchos viajes acompañada, viajar sola es un enorme amor al que espero volver siempre y en todo momento. En el mes de agosto inicio viaje, asimismo por mi país México, pero lo voy a hacer con mis hijos de 12 y diez años (soy mamá soltera), creo que me da un poquitín más de miedo viajar con ellos que viajar sola.

Por lo general no es tan problemático porque estaré en mi país y va a ser simple pedir ayuda a la familia, pero… En fin, borraré los peros de mi cabeza y seguiré con los preparativos. Las familias viajeras siempre me dicen que viajar con pequeños te abre un montón de puertas y te acerca aún más a la gente local. Yo he hecho la mayor parte de mis viajes sola, pero todos por Europa por el momento, y concuerdo contigo en todo, en especial en lo de que (prácticamente)nunca estás sola. En relación a Couchsurfing, casi siempre y en todo momento me he quedado en casas de chicos sin el más mínimo problema.

Solamente me ha pasado algo dos veces estando sola (proposiciones con exhibicionismo incluido) y ha sido a menos de 50km de donde vivo. Mas en fin, los viajes son como todo en la vida… Pueden pasarte quinientas cosas malas sin salir de casa, no hay que encerrarse por esos infinitos ¿y si…?”. Conque me fui, no sin antes haber recibido una catarata de recomendaciones, mensajes negativos pero con pretensión positiva y otros tantos de incrédulo aliento.

Ya había tenido una mini-experiencia en NY cuando recorrí EEUU que fue el único lugar donde estuve sin compañía (pero hice amig@s que aun conservo), asique después de eso, cualquier cosa se puede hacer! Con respecto a Couchsurfing hasta el momento probé alojar gente en mi casa y no obtuve mas que muy buena onda, es cuestión de leer bien los perfiles y las referencias. Charlé un poco de eso en El lado obscuro de los viajes ( -6-anos-de-viajera-el-sindrome-de-paris-y-el-lado-oscuro-de-los-viajes ), aunque no en profundidad.

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